Testimonio Alejandro Kielak

Foto Alejandro Kielak2

 

 

 

El pasado 7 de abril en el sector de Mazurén  (calle 159 con carrera 56) un conductor de la unidad de transporte Sistema Integrado de Transporte Público SITP arrolló infortunadamente a un joven ciclista de nacionalidad venezolana luego de exceder la velocidad del vehículo, la víctima perdió la vida y el bus terminó contra un conjunto residencial.

Luego de este suceso la Asociación de Venezolanos en Colombia por medio de su página de Facebook publicó un mensaje en el que preguntaba por los familiares  del joven venezolano que había perecido por el arrollamiento en la ciudad de Bogotá, a lo que otro venezolano que conocía a la familia les comentó sobre la existencia de ASOCVENCOL dándoles el número telefónico que aparecía en el mensaje logrando así establecer contacto entre las dos partes.

Alejandro Kielak, hermano de la víctima fue quien se hizo cargo de viajar hasta Colombia y realizar todos los trámites de la repatriación a Venezuela de su hermano. Gracias a la asociación pudo obtener todos los documentos que debía traer para consignar en la parte legal, alojamiento en zona céntrica para hacer las gestiones pertinentes, colaboración y acompañamiento  en todo momento por parte de personal de ASOCVENCOL,  ayuda en gastos de manutención diaria mientras dura la estadía  y transporte.

De igual forma agrega que no presentó ninguna dificultad ya que también fue recibido en el aeropuerto por personas que colaboraron al respecto y otros colaboradores los cuales le brindaron el apoyo necesario a la llegada. Tiene claro que si no hubiera contando con el apoyo de la asociación el proceso habría sido más difícil, ubicar los sitios en los cuales debía hacer acto de presencia para las gestiones correspondientes, buscar una persona de confianza que lo orientara en una ciudad que no conocía, entre otros aspectos.

Alejandro afirma que considera importante la existencia de organizaciones como ASOCVENCOL para el apoyo de los venezolanos en Colombia ya que es una mano amiga para afrontar este tipo de dificultades que son difíciles sobre todo cuando no hay familiares cerca, pero reconforta saber que hay personas dispuestas a ayudar y colaborar para resolver esos inconvenientes. Expresó que sería bueno que la asociación se expandiera y consolidara para poder seguir ayudando a otros venezolanos aquí en Colombia con casos como el suyo o de cualquier índole.